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Fichero Técnico (VI)
Fichero Técnico (V)
Fichero Técnico (IV)
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Fichero Técnico (III)
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Fichero Técnico (II)
Fichero Técnico (I)
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Fuente: El Mundo de los Trenes - Ediciones del Prado S.A. 1997 - Madrid (España)
Los coches Mark I de British Rail (BT) entraron en servicio a principios de los años 50, siendo fabricados en cantidades y tipos considerables hasta 1963. Iban provistos del bogie B1,el cual utilizaba ballestas para su suspensión primaria y demostró ser adecuado por su fiabilidad y eficacia. Sin embargo, con el tiempo fue cada vez más criticado, y a partir de 1961 muchos de los coches Mark I se equiparon con el bogie de fundición Commonwealth, de resorte helicoidal y más caro.
Los coches Mark IV utilizan el bogie BT41 de diseño suizo. Este bogie tiene frenos de disco en cada eje, muelles helicoidales montados sobre goma y suspensión secundaria neumática. |
Los bogies se utilizaron por vez primera en Inglaterra en 1873, en el ferrocarril de vía estrecha Ffestiniog, un año antes de que Midland Railway presentara un tren Pullman en el recorrido Londres Sant Pancras-Bradford. Los Pullman se habían desarrollado en América, específicamente para mejorar el confort de los pasajeros, incrementado previamente con los coches más cortos de armazón rígido de cuatro o seis ruedas. Los Pullman utilizaban bogies, lo cual les proporcionaba un recorrido superior al de los coches normales. Con la nueva década se introdujeron coches de bogies en Great Northern Railway, en la línea Londres-Brighton y en GWR.
Fuente: El Mundo de los Trenes - Ediciones del Prado S.A. 1997 - Madrid (España)
Suspensión neumática
Un sencillo eje puede deslizarse por los carriles con bastante suavidad, pero, a fin de amortiguar los golpes, reducir el desgaste tanto del vehículo como de la vía y proporcionar a los viajeros una marcha suave, se le coloca un sistema de suspensión. Con los años, los ingenieros han ido ideando diferentes dispositivos, pero, en la actualidad, la creencia general es que la naturaleza es quien proporciona la mejor suspensión: un cojín de aire. De hecho, algunos automóviles de lujo llevaban ese sistema desde hacía varias décadas, por lo que la idea de aplicarlo a los ferrocarriles no es nueva. Sin embargo, un sistema que quiera imponerse requiere un nivel tecnológico considerable para encontrar el grado de confort que demandan los trenes de hoy día.
Dos
sistemas de suspensión
Los bogies sobre los que circulan los coches modernos de BR utilizan una combinación de muelles y cojines de aire o "balonas". Los muelles actúan como suspensión primaria para amortiguar la mayor parte del golpe, y las balonas como suspensión secundaria.
La suspensión primaria es invariablemente de muelles helicoidales, con amortiguadores para reducir la tendencia natural del muelle a rebotar arriba y abajo. La suspensión secundaria tiene unas balonas sobre las que reposa la caja del coche. Esta es la característica visual más específica del sistema, la cual se asemeja bastante a una cámara de rueda de camión.
La balona se hincha con aire comprimido, y su volumen está controlado por una válvula de nivelación, la cual vigila constantemente la cantidad de aire en relación con el peso del tren al subir o bajar los viajeros. Cuando el peso varía, la caja del coche empuja más hacia abajo las balonas tendiendo a comprimirlas, o sube, dejando que se expandan. Una válvula de nivelación admite o expulsa el aire, a fin de permitir que la balona vuelva a su forma original. Este proceso mantiene el coche a una altura constante sobre el nivel del carril.
Si bien la suspensión neumática es más compleja que la convencional de muelles, además de ser más cara de instalar y mantener, el sistema tiene muchas ventajas. La balona mantiene separado de modo efectivo el coche del bogie, de modo que no sólo amortigua muy bien los golpes, sino que además reduce de modo considerable la transmisión de ruido al interior del coche, haciendo la marcha mucho más suave.
Bogie moderno con unidad de suspensión neumática
a
El frenado de
carga variable es relativamente fácil de conseguir una vez que se tiene
instalada la suspensión neumática. Dado que las bolsas de aire vigilan la
presión con relación al número de pasajeros, este parámetro se puede medir e
integrar en el sistema de frenado, de modo que la fuerza del frenado pueda
ajustarse de acuerdo con la carga.





